Contenido escrito por @Jaime_Thornton
Recolección y análisis de datos apoyado por IA.
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Según las investigaciones de Harvard Business Review, los entrevistadores (en general) se forman un opinión persistente sobre nuestra personalidad, inteligencia e idoneidad para el cargo durante los primeros 30 segundos de la conversación. El reloj comienza a correr en el momento en que aparecemos en pantalla o cruzamos la puerta.
El verdadero dominio no consiste en memorizar respuestas. Se trata de un cambio fundamental en identidad y estrategia. Al integrar propósito, pensamiento consiente y hábitos cuidadosamente seleccionados para generar un alto valor en cada actividad, nos convertimos en un imán para las oportunidades que deseamos.
Sin entrenamiento, la mayoría de nosotros aborda la búsqueda de empleo de manera inversa. Perfeccionar el currículum, postular a cualquier vacante disponible y, en el mejor de los casos, si nos llaman, presentarse a las entrevistas con la esperanza de ser elegidos. Operamos desde un estado de necesidad que repele lo que deseamos. Para dominar el proceso de principio a fin, debemos dejar de actuar como candidatos y comenzar a operar como el premio más preciado.
Neville Goddard decía, "Usted no atrae lo que quiere; atrae lo que es".
Por lo tanto, si mi autopercepción subconsciente (el Sistema Operativo Interno que dicta nuestra realidad) es la de un "buscador de empleo", la realidad reflejará constantemente el estado de "búsqueda", es decir que por siempre estaré "buscando".
La introspección como técnica para conocernos mejor, es observar nuestras propias creencias y valores que, como una guía, nos permitirán definir un norte claro; no como un deseo, sino como un hecho, un estado que sabemos que con dedicación y consistencia lograremos obtener. El cambio interno precede al reajuste de la realidad. Personality = Personal + Reality: Nuestra realidad actual es consecuencia de nuestras decisiones del pasado; por lo tanto, para controlar el futuro, debo elegir bien mis próximos pasos.
recuerda! Cuando empiece la entrevista, no estás ahí para aprobar un examen. Estás ahí para evaluar una posible alianza estratégica. Creencia inquebrantable en tu propio valor.
La mayoría hemos cometido el error de intentar agradar a todo el mundo. Lo cual nos limita a encajar en ciertos límites y no más allá. Tal como explica Simon Sinek al referirse a la Ley de Difusión de la Innovación, intentar venderse a la "mayoría" nos obliga a competir por precio (salario) y características (habilidades técnicas), pasando a ser un commodity disponible, más que un activo escaso.
Para dominar el proceso de transición laboral, debemos ejecutar una estrategia y mensaje que apunte a los Early Adopters: aquellos líderes y organizaciones específicas que creen en lo que nosotros creemos (suena más fácil de lo que es). Cuando tu mensaje resuena con tu audiencia, con quienes comparten tu visión, el proceso deja de ser una venta y se convierte en una oportunidad mutua.
Con un propósito y objetivos claros, es posible definir los mejores caminos para llegar donde queremos estar. Definir explícitamente los lugares, las empresas y los cargos que buscamos, establece los límites de la estrategia y pos apunta hacia las personas y organizaciones que se alinean con nuestros intereses.
Diariamente el itinerario debe incluir tantas actividades como los objetivos demanden. Si estoy buscando desempleado y con urgencia, el número de actividades deben ser acorde. Combinar redes de empleo con encuentros digitales, participación de eventos especializados en la industria que deseo estar.
Dominar la entrevista requiere operar en tres tiempos distintos, pero con una sola identidad. La preparación no es memorizar respuestas "correctas" para agradar, sino alinear nuestra narrativa interna con la realidad externa que buscamos crear. En otras palabras, es indispensable conocer los detalles de la empresa y el cargo al que vamos, pero también las creencias y valores que reflejan sus acciones.
Investigamos la cultura, cómo hace plata, los desafíos de su mercado y, crucialmente, a los interlocutores (Stalking estratégico). No buscamos "datos", buscamos puntos de conexión humana y dolores que nosotros podemos atender.
Nuestra postura, tono y mirada deben comunicar certeza, no arrogancia ni sumisión. HBR confirma que la decisión es emocional (límbica) y luego se justifica racionalmente. Por tanto, tu objetivo no es "responder bien", sino conectar y complementar la dinámica.
Luego de la entrevista, enviar un mensaje de seguimiento estratégico validando la alianza es capaz de consolidar una percepción positiva. Puedes agradecer el intercambio intelectual, mencionar los acuerdos alcanzados y ponerte a disposición para los próximos pasos.
Una entrevista no es un interrogatorio unidireccional; es una reunión de negocios entre dos partes que evalúan una posible alianza. El error más común es ceder todo el poder y asumir un rol pasivo de "encuestado". Según HBR, los primeros 30 segundos de la entrevista son determinantes, por lo que llegar preparado es fundamental.
Cada organización tiene su propio proceso, incluso la falta de uno establecido, sigue siendo la manera en que llevarán la contratación. Por lo tanto, no hay una formula estándar, pero si hay momentos en los que es nuestro deber y derecho, preguntar sobre los próximos pasos. La idea es usar dicha información para prepararse nuevamente, las opciones, a igual que al inicio, son seguir o ser descartado.
Si una entrevista sale mal, no debemos entrar en una espiral negativa. Debemos usar las Tijeras de Podar para eliminar cualquier brote de duda que pueda aparecer. El remedio ideal se llama pipeline de oportunidades, el cual es mucho más que un documento en excel o algún CRM, es una herramienta poderosa que nos permite definir un territorio en particular y privilegiar una serie de actividades estratégicas para aumentar nuestras posibilidades de conversión. Eliminar las oportunidades que no valga la pena seguir, es tan importante como mantener un flujo continuo de nuevas opciones bien alineadas.
Una vez recibida la carta oferta, las opciones de negociación son limitadas, muchas veces nulas. Si bien, la percepción de valor generada durante las entrevistas es altamente valiosa, muchas empresas tienen estándares a los que apegarse. En otras palabras, no siempre se puede negociar.
En pequeñas y medianas empresas es común encontrarse con cargos cuyas responsabilidades no se condicen con los estándares del mercado para dicha jerarquía, para bien y para mal. Cuando la situación lo permiite, la percepción de valor y escasez del perfil, determinará la capacidad de negociación del mismo.
En conclusión, cómo convertirse en un imán de oportunidades?
Convertirse en un “Candidato Magnético” es la consecuencia lógica de alinear una identidad interna de alto valor con una estrategia externa accionable y basada en una propuesta de valor coherente para el público objetivo.
Dejar de operar desde la necesidad (“necesito un empleo”) y comenzar a operar desde el propósito (“ofrezco una solución”), resulta en un cambio radicalmente en la dinámica de poder. Pasamos de ser solicitantes a ser activos escasos.
Finalmente, el mercado no recompensa el esfuerzo; contrata en base a la certeza de valor. No esperes a ser elegido/a para sentirte ganador/a. Asume la identidad ahora, ejecuta la estrategia con disciplina y paciencia para que la realidad se reajuste a la persona en la que te has convertido.
Dominio Personal, Estrategia de Mercado & Relacionamiento.
El proceso de transición laboral es uno de los mayores desafíos que enfrentamos en el plano profesional y sus efectos se extienden a todos los aspectos de la vida.
Por lo que desarrollar los conocimientos y habilidades necesarias para dominar el proceso es fundamental para garantizar el éxito de proceso.